Ayari Lüders poeta de tierra

Reseña por Ana Claudia Molinari

VOZ MESTIZA
de Ayari Lüders (fragmento y versos escogidos)

“ Somos el ojo errante del universo
el dios que no volvió
Nos lanzamos al vuelo con alas heridas
sobre la piel del corazón del viento

Somos un yo extirpado de un nosotros
Nuestra piel es ovillo
coro de lunares que iluminan
todo ardor fatigado en soledades

Somos discípulos del cementerio
de aquel que nos prometía
resurrección
a cambio de nuestro paraíso

¿A dónde van las alas cuando el ave muere?
¿A dónde van las flores arrancadas de su tierra?
Retumba un tambor sobre las tumbas
La guerra

Todos somos tus hijos tierra
envueltos en petate y flores blancas
Te arañamos con dos o con cien patas
porque de sangre hemos nutrido tu piel entera

Todos somos tus hijos tierra
la estepa donde el futuro brota
ríos liberados de sus presas
flores en dos bocas que se hablan ”.

Comparto aquí un fragmento editado por mí, del poema Voz mestiza, de Ayari Lüders, publicado pos mortem, el año de 2022 y que es parte de la tesis de maestría que la poeta presentó en la Universidad de Sevilla, España. Se trata de un maravilloso y alucinante ensayo poético que también es histórico y filosófico; que nos brinda una manera distinta de interpretar la conquista española de lo que hoy es México (s. XVI). Un tema, el de la conquista, que ronda siempre en la identidad mexicana.
Me encanta leer Voz mestiza. La primera vez que lo leí fue en caliente: en público a petición de Laura Monsivais en un homenaje a Ayari, antes de que se publicara. Me enfrenté al descomunal texto como pude en la improvisación en vivo y en voz alta y luego este libro ha sido fetiche y manifiesto para mí. La hipótesis sobre la cual trabaja Lüders es que la intervención extranjera en Mesoamérica ocurrió como consecuencia de los actos y las decisiones de los mesoamericanos, como un hecho interior más que por la hazaña o la fuerza de ultramar. De entrada por eso es sorprendente este poema. Tenemos aquí una lectura alternativa de la historia, un relato divergente respecto del discurso “oficial” mexicano, porque esta plegaria escrita en el Guadalquivir, no polariza invasores e invadidos. Sin panfletismo y basada en investigaciones historiográficas, la escritora asevera que en aquel mundo prehispánico, tan poblado de civilización, astronomía, matemática, arte, arquitectura y dioses para cada día, se gestaba ya la negación de su propio ser.

Del silencio a la voz, la voz mestiza
El extenso poema de Lüders nos sumerge en un universo de referencias a la tradición mexica, “Tierra ombligo de la luna fuiste nopal y serpiente”, que remiten a la fundación de Tenochtitlán (principios del siglo XIV) y al complejo politeísmo de nuestros antepasados; es mitología literaria con método intuitivo y quizá por eso, la poeta emplea libremente símbolos de toda la gran cultura mesoamericana (que comenzó hace 8 mil años con la domesticación del maguey).
El texto no solo está hablando de un tiempo originario y tejiendo mitos de guerras celestiales o “plumas que vuelan sin cuerpo”; no solo nos remite al momento en que inició la colonización occidental hace cinco siglos, cuando llegaron a estas tierras “soles forasteros” o barcos que trajo la mar junto con el cañón, el esclavo, la cruz, la espada y la resurrección. El poema trata del México de hoy. Y lo hace sin polarizar o clasificar porque como mestiza que somos, “todos somos hijos de la tierra”. La invitación ya desde el título es la unidad de los diversos a través de la voz mestiza en lugar de la diferencia y la guerra. Lo que nos remite a las propuestas de Gloria Anzaldúa con su genial idea del feminismo chicano.

Este relato es también una forma de autocrítica o de auto conciencia, al asumir que todos somos responsables del asesinato de la tierra. “Te sembramos mil fronteras”, “Nuestros pasos veneno”. Y como lectores tenemos la dicha de que culmina el poema con la emergencia de la “voz mestiza”, una señal, quizá, de la vereda que se interna en otro tiempo: el de la unidad de los diversos que nos enciende el rayito del amanecer.

“Voz mestiza que aflora
cóncava lengua que es puente
que sana y es caricia
que es lluvia en el incendio
y en el invierno es fuego
Palabra
de todas las gargantas pigmentada…»

“El mundo florece
en dos bocas que se hablan
tu voz mestiza vencerá
todo silencio.”

El poema completo está publicado bajo el título de Voz mestiza, por la Editorial Ultramarina C&D de Sevilla, 2022.

Y para terminar incluyo tres poemas de otro libro anterior de Ayari Lüders, Mujer de Tierra, también de la editorial Ultramarina C&D, Sevilla, 2018.

Escribir por si acaso

Escribir por si acaso
por si una noche
esta
la vida
me huye en sangre
Por si el aliento
se acaba
en un grito mortal
y por si una noche
esta
vuelvo a casa
en noticia en periódico alarmista
en lista de desaparecidos
Por si me callan
los ecos
de una bala mordaza
que me quede la poesía
sobre todos los muros
que las palabras sean grieta
Escribir
por si acaso
por si una noche
esta.

La urgencia detenida

Que llore el mundo
todas las lagrimas del mundo
acabaron con el último Olivo
levantaron prisiones
donde hubo valles
y las Aves despegaron
cuando aterrizaron las bombas
que se calle el mundo
todos los minutos del mundo
se acabaron los Hombres
las Mujeres
y todas las piedras fueron lanzadas
¿Cuántos mártires necesita su tanto miedo?
¿Cuántos presos necesita su poca libertad?
¿Cuántos muros su paz? ¿Cuánta tierra? ¡Cuánto fuego!
Que se detenga el mundo
todos los países del mundo
como lo hicieron los bazares de Hebrón
como la urgencia detenida en check-point
hasta que cada llave vuelva a su puerta
y cada muro se vuelva escombro.

Me has robado todo, muerte
a las madres de Juárez

Me has robado todo muerte
choque eléctrico en la espina
Solo los vivos vivimos la muerte
y a los muertos
les pertenece nuestra vida
He plantado tanta gente
que debería inundarse el mundo de flores
Una fosa han cavado en el vacío
y algún día
la hallaremos hasta vencer al olvido.

Ayari Lüders Monsivais
Ciudad de México (1988-2019)
POETA, actriz, comunicóloga, radialista, melómana y bailarina.
Una poeta de la tierra que sabía hablar con los pajaritos de las banquetas; partícipe de la resistencia en Palestina o Chiapas y del sonido de la caracola, del agua al nacer, del crepitar del fuego o del silencio, el primer silencio: una poeta que se expande en el borde del vacío, en un México sin ley y sin justicia, un país que ya no existe si bien precisa de versos instantáneos que alivien el espanto que domina. Ayari, un ave que canta de noche y duerme de día en nuestros corazones.

2 comentarios sobre “Ayari Lüders poeta de tierra”

Agrega el tuyo

  1. Ayari Lüders Monsivais, su Poesía tan necesaria como sueño vivo, en este tiempo sin tiempo en que nos convida atemporalmente a no olvidar, a alimentar la memoria. La «otra memoria», la que obliga a no apartar la mirada de lo realmente importante, la VIDA.

    A.O.M.

    P.D. Gracias Ana Claudia por la presentación de Ayari a través de su Poesía.

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

¿Es este tu nuevo sitio? Accede para activar las funciones de administrador y cerrar este mensaje
Iniciar sesión